Normalmente, cuando oímos hablar de videojuegos, pensamos en producciones solo destinadas al ocio. En cierto modo es lógico, ya que el sector lúdico es el que más dinero invierte en promocionarse y quien más se esfuerza por llegar a todo tipo de consumidores. Pero restringir el área de influencia de los videojuegos a este sector supone quedarse anclado en una visión ya caducada de una industria que ha sabido reinventarse, ramificarse y adaptarse a las nuevas demandas del consumidor.
Los videojuegos y la educación pueden coexistir siempre y cuando estos sean educativos o, como mínimo, que no influyan de forma negativa a las personas. De hecho, se ha inventado una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo-profesional (gamificación) con el fin de conseguir mejores resultados, ya sea para integrar mejor algunos conocimientos, mejorar alguna habilidad, o bien recompensar acciones concretas, entre otros muchos objetivos. Por ejemplo, se dispone un esquema de incentivos similares a los de los juegos, con premios y reconocimientos que se van dando a medida que el estudiante obtiene algunos logros, como demostrar la adquisición de destrezas y conocimientos o superar problemas de diversa índole.
Pipo Matemáticas
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Fuente: Eresmas
Esta nueva técnica de aprendizaje tiene muchas ventajas en el àmbito educativo, como por ejemplo:
- Los niños de hoy en día son muy receptivos al uso de nuevas tecnologías y asocian los videojuegos con diversión y entretenimiento.
- La ruptura de las rutinas de aprendizaje típicas puede beneficiar también a los métodos tradicionales de enseñanza.
- Los diseñadores de videojuegos educativos están profundizando en las múltiples posibilidades de esta tecnología, para hacerla cada vez más interactiva y adaptada al usuario. Esto permitirá que cada alumno avance según su ritmo de aprendizaje. Por ejemplo: si un niño necesita repetir más veces algún sector del videojuego, porque tiene dificultades para entender ese concepto, o sufre de un problema de aprendizaje, podrá insistir en esa parte las veces que sea necesarias hasta avanzar al siguiente nivel, sin necesidad de que el resto de alumnos tenga que “esperar” por él.
- Los videojuegos fomentan tanto la iniciativa individual como, cuando sea necesario, el trabajo en equipo en sus opciones de multijugador. Al jugar en equipo aprenden a seguir las normas y a respetar a los demás, pues los niños tendrán que guiarse por una serie de reglas comunes a todos los participantes del juego.
- El hecho de que las reglas sean iguales para todos y la posibilidad de jugar en equipo y trabajar para lograr una recompensa o un logro, facilita el establecimiento de lazos de empatía entre alumnos.
- Los videojuegos plantean retos, dificultades, puzzles e incluso mapas que, bien diseñados, estimulan la imaginación del estudiante y sobre todo, su pensamiento analítico y lógico.
Aventura’t amb l’ortografia
Font: Edu365
- La gradación en los niveles de dificultad del videojuego promueve el espíritu de superación del alumno y la intención de demostrar sus capacidades, tanto a sí mismo como a los demás.
- Los videojuegos permiten aprender diferentes estrategias.
- Ayudan a dinamizar las relaciones entre los niños del grupo.
- A partir de los contenidos de los juegos se pueden analizar los valores y las conductas que se presenten.
Hay que decir que no todos los videojuegos son educativos y que por este motivo, se deben tener en cuenta una serie de elementos para facilitar la selección:
- La edad, deben ir destinados a la edad apropiada de esos niños.
- El tiempo que se le va a dedicar, ya que hay partidas que duran unos minutos o hasta que se acabe el juego.
- Los contenidos deben ser apropiados en los que no aparezca una violencia directa, elementos de sexismo, racismo, etc. Los más adecuados son en los que permiten ver valores y los mensajes subliminales negativos son mínimos.
- Los padres deben de conocer de antemano el juego antes de dejar a sus hijos jugar con ellos.
“[...] la línea que se sigue en los videojuegos en donde participan tanto el bien como el mal, ayuda a integrar los sentimientos ambivalentes, en vez de mantener la disociación en objetos buenos y malos. Por esto pueden manifestar comportamientos fuertes, sobre todo en niños, quienes son más vulnerables a los cambios. Las manifestaciones conductuales van desde la ansiedad, pasando por la frustración y la rabia, terminando así en estados emocionales, tales como la euforia; si es que el objetivo del juego es logrado.”
Es por este motivo que des de las escuelas debemos formar a nuestros alumnos con una mentalidad crítica para que puedan diferenciar lo bueno de lo malo, así como lo real de lo ficticio. Para hacerlo, proponemos que estos no sean un tema tabú en las aulas, sino que se fomente su uso responsable. En el momento en que los profesores dejemos de ver la tecnología como algo contra lo que hay que luchar y la aceptemos como un recurso más presente en la vida de nuestros niños, el beneficio será visible a ojos de cualquiera.
Respecto a las cosas que debemos tener en cuenta en el momento en que le damos un videojuego a un niño, la web de Desarollo Infantil advierte que:
“Los padres deben comprobar si sus hijos manifiestan un impulso irresistible a realizar actos motrices exagerados o notan una sensación creciente de tensión o de activación antes de llevar a cabo la actividad y experiencia de placer, gratificación o liberación en el momento exitoso del videojuego o una frustración acompañada de reacciones motoras o verbales exageradas en el caso de fracaso. Tienen que estar pendientes de su hijo: si está constantemente preocupado por el videojuego, si le ocasiona grandes esfuerzos, inquietud o irritabilidad el interrumpir o detener el juego…”
En caso de que un niño presente estos síntomas, es necesario tratarlo para que no se convierta en un problema mayor a medida que el niño crezca.
Para acabar, llegamos que la conclusió que los videojuegos requieren una supervisión por parte del adulto y, aunque estos pueden tener un carácter formativo, no pueden ser la única fuente de conocimiento de los niños. A pesar de que coincidimos en su utilidad y creemos que estarán cada vez más integrados en la educación, no podemos, por eso, descartar las experiencias formativas vividas en el “mundo real” ni olvidar los problemas que puedan ocasionar.
Bibliografía:
Virginia Gaitán, Gamificación: el aprendizaje divertido. Recuperado el 21/12/2017 de https://www.educativa.com/blog-articulos/gamificacion-el-aprendizaje-divertido/
Desarrollo Infantil (s.d.) Peligros de los videojuegos en la infancia y adolescencia. Recuperado de http://www.desarrolloinfantil.net/desarrollo-psicologico/peligros-de-los-videojuegos-en-la-infancia-y-adolescencia
Vergara, E. (2013) La influencia de los videojuegos en los niños. Universidad de Atacama. Recuperado de http://www.uda.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=235:influencia-de-los-videojuegos-en-los-ninos&catid=15&Itemid=277
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